24 marzo 2011

El primero

El primer hombre de mi vida, es capaz de madrugar para ofrecerme un desayuno antes de salir a trabajar... El primer hombre en mi vida, me espera con la cena lista y con la charla de actualidad sobre la mesa... Ese hombre no tiene problema en verme salir, llegar, abrirme y crecer aunque eso pueda alejarme de él. Ese hombre me ha hecho llorar, pero se las arregla para remendar su error sin que lo note. Ese hombre es capaz de lavar mi ropa, limpiar mi cuarto y hasta pasar la escoba si el corre corre no me permite hacerlo... Ese hombre me ha quedado mal, pero se que en las noches se arrepiente y sigue viendo por mis ojos, que si me ves de cerca, son los mismos de él... Es capaz de repartirse, de vivir entre su esposa y yo; porque si, como suele pasar, ya está casado... con mi mamá. El primer hombre en mi vida, es mi papá.

26 años después, entiendo porque siempre me habló como lo hizo. Entiendo la razón de sus celos, de su control que tantas veces me hizo querer cambiarlo por otro. Entiendo porque reaccionaba tan frío con los potenciales yernos... ¡Era obvio! Él sólo esperaba que llegara alguien digno de relevarlo... digno de entregarle la razón de desvelos, sacrificios y esfuerzos... Alguien que le inspire una confianza tal, como para que él pueda dormir tranquilo, sabiendo que tendré con quien hablar de las últimas noticias, o alguien que tal vez me sorprenda con una rica cena de sandwich a la microwave... Ahora todo está muy claro... Ahora todo lo entendí! No hay quien llegue a tus talones... Eres el primero, nunca tendrás reemplazo: Papá.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario